jueves, 1 de diciembre de 2011

Batalla de Lepanto

A mediados del siglo XV el Imperio otomano controlaba el mar Mediterráneo. Con la toma en 1453 de Constantinopla, último bastión del Imperio Romano de Oriente, los turcos veían cumplidos casi todos sus deseos. Ya habían ocupado Macedonia, Bosnia, Serbia y Bulgaria, así como Besarabia, Valaquia y Hungría.
Pero había territorios que se le resistían. En 1529 se quedaron a las puertas de Viena. Tras el asedio de la isla de Rodas (1521), los turcos fueron tomando algunas de las posesiones de los venecianos en el Mediterráneo. En el año 1565 pusieron sitio a la isla de Malta. Fue el primer fracaso de los turcos y el primer éxito de los cristianos que supuso un freno a las apetencias otomanas
En 1570 el sultán Selim preparó una ofensiva contra Chipre, un enclave fundamental para las empresas e intereses económicos de Venecia. Si alguien quería frenar por todos los medios la expansión de los musulmanes por el Mediterráneo era el Papa Pio V. el pontífice convocó a España y a Venecia a la segunda Liga Santa de la historia esta vez con el nombre de Santa Liga
Formación de la Santa Liga
La Santa Liga entre Venecia, España y los Estados Papales se comenzó a gestar en 1428 pero los acuerdos no se firmaron hasta 1571. A los componentes de la Santa Liga les unía la religión y la oposición al Imperio otomano, poro los intereses de cada uno de ellos eran muy diversos. Venecia quería recuperar Chipre; España quería actuar contra los corsarios de Argel, Trípolo y Túnez y Pío V quería frenar a toda costa la expansión islámica.
El objetivo último era crear una gran flota y ponerla bajo el mando de don Juan de Austria bajo el asesoramiento de Juan Andrea Doria, Álvaro de Bazán, Luis de Requesens y Agosrino Barbarigo.
Los españoles aportaban a la flota 90 galeras, 24 navíos de servicio y 50 naos de menor porte; la aportación del Vaticano era de 12 galeras y 6 naos; Venecia por su parte contribuía con 6 galeazas, 106 galeras y galeotas y 20 fragatas. En total el contingente de hombres era de 13000 marineros, 31000 soldados y 43000 galeotes. Además 1514 españoles reforzaron las galeras venecianas y 4897n alemanes embarcaron en las españolas. La flota veneciana estaba al mando de Sebastián Veniero y la pontificia de Marco Antonio Colonna.
Al otro lado la flota turca era algo superior en hombres y barcos ya que contaban con 245 galeras, 70 galeotas y un gran número de pequeñas naves, además de con 13000 soldados, 34000 marineros y 45000 galeotes, pero su artillería era inferior a la de los cristianos, solo contaban con 750 cañones. Las naves turcas estaban comandadas por Alí Bajá, secundado por Mohamet Siroco, el corsario Cara Kodja y Murat Dragut.

Antes de partir con sus naves, don Juan de Austria convocó un consejo de guerra en el cuál se desaconsejó trabar batalla pero aún así el hermano del rey decidió luchar contra los turcos.
Mientras la Santa Liga planeaba como enfrentarse en batalla contra los turcos, estos tomaron Nicosia en el año 1571. Juan Andrea Doria decidió marchar a Sicilia y en la travesía sufrieron un temporal en el que se hundieron catorce galeras venecianas
La lucha en las galeras
Las flotas que iban a enfrentarse en la batalla de Lepanto estaban compuestas en su mayoría por galeras que eran frágiles, generalmente tenían uno o dos palos que arbolaban velas latinas y 25 remos por banda con cinco hombres en cada remo.
El veneciano Bresiano invemtó las galeazas, grandes galeras con mayor capacidad de artillería. Aunque tenían poca capacidad de maniobra, podían moverse con independencia del viento y solían proteger a las galeras. A don Juan de Austria le preocupaba el estado de las naves de la Santa Liga: las españolas estaban en buen estado, sin embargo las italianas tenían los espolones gastados o podridos debido a largos amarres o habían sido construidas a toda prisa.
Largos preparativos
Las naves de la Santa Liga se concentraron en el puerto de Mesina. Llegaron en primer lugar los venecianos, el 23 de Julio. Poco después arribaron las naves del Papa, bajo el mando de Colonna. El 23 de Agosto de 1572, don Juan de Austria y Veniero pasaron revista a la armada. El 15 de Septiembre algunas naves al mando de César Ávalos se adelantaron a la isla de Corfú para esperar al resto de la flota.
En la primera escala, el 30 de Julio en Albania, ya se planteó un problema: el asesinato de un español a manos de un veneciano. El crimen se le atribuyó a Veniero, lo que le enfrentó a Andrea Doria.
A causa del mal tiempo, muchas de las naves no pudieron partir del puerto de Leguminici hasta el amanecer del día 3 de Octubre. Ese mismo día don Juan ordenó que se preparasen para la batalla. Un barco procedente de Candía les informó que Famagusta había sido tomada por los turcos.
La flota se dividiría en los siguientes cuerpos: en el ala derecha, Doria encabezaría las galeras, el ala izquierda estaría al mando de Barbarigo y en el centro de la formación se encontraría don Juan de Austria a bordo de La Real, flanqueadas por las naves capitanas de la Santa Sede y de Venecia. Las galeazas irían delante de todas ellas y Álvaro Bazán actuaría como reserva
Alineaciones de combate
Poe su parte los turcos habían concentrado todas sus naves en el golfo de Lepanto y esperaban a los cristianos en una formación de media luna ya que su objetivo era desarbolar la línea de la armada cristiana
Alí Bajá prefería un combate frontal y sabía que para vencer tendría que desarbolar los flancos del centro cristiano. A las cinco de la mañana del día 7 de Octubre las galeras de reconocimiento de Juan de Cardona fueron las primeras en avistar las naves turcas que se lanzaron al encuentro de la Santa Liga.
Las armadas estaban a una distancia de entre doce y quince millas una de otra, a las ocho de la mañana, don Juan de Austria alzó la bandera en señal de que se iniciaba la batalla, pero hasta el mediodía los combatientes no tuvieron su primer enfrentamiento.
El combate se inició cuando los tripulantes de las galeazas venecianas comprobaron que los turcos estaban a tiro. Los turcos confundieron las galeazas con naves de carga y pensaron que era mejor dejarlas pasar y las galeazas venecianas lo aprovecharon para atacar al paso a la línea otomana ocasionando grandes destrozos en las naves turcas y muchos muertos.
Un mar de sangre
Los turcos habían sido vencidos en el ala izquierda y en el centro pero Uluch Alí había conseguido cercar la escuadra de Juan Andrea Doria. A partir de este punto de la batalla fueron cayendo embarcaciones de la Santa Liga. La batalla se ponía fea para Andrea Doria cuando Álvaro de Bazán acudió con su escuadra en su ayuda.
Las naves cristianas persiguieron a Uluch Alí en su huida hacia Lepanto pero los remeros estaban tan cansados que pronto se dio la persecución por finalizada.
A las cuatro de la tarde una terrible tormenta obligó a que la flota dirigida por don Juan se refugiara en el puerto de Petala. Al día siguiente se llevó a cabo un recuento de las bajas de la Santa Liga: treinta galeras, entre ellas La Real, tuvieron que ser desguazadas, quince más se habían perdido definitivamente. Entre las tropas españolas se contabilizaron 2000 muertos, además de 5000 venecianos y 800 de las naves del Papa. Por su parte el número de prisioneros turcos se aproximaba a los 5000 y 25000 fallecidos y 170 naves fueron apresadas, ochenta más se hundieron y cuarenta escaparon rumbo a Lepanto. 
A algunos les entusiasmaba la idea de atacar Constantinopla. Don Juan apostaba por conquistar los castillos del golfo de Lepanto y los venecianos querían asaltar la península de Morea. Solo la propuesta de don Juan fue aceptada y el 11 de Octubre, Andrea Doria y Ascarnio de la Corna partieron a la conquista del castillo de Santa Maura, pero al llegar allí se dieron cuenta de que el esfuerzo que tenían que realizar no merecía la pena.
Miradas al Atlántico
Después de la batalla de Lepanto muchos comenzaron a mirar hacia el Atlántico. Venecia quería realizar una nueva expedición para recuperar posiciones perdidas y recuperar las que ya tenía. Felipe II quiso que don Juan se pusiera al frente de una expedición contra África mientras que la armada de la Liga con Cardonna y Colonna al frente se enfrentó con éxito a Uluch Alí gracias a la ayuda de don Juan.
Por su parte los venecianos pactaron un acuerdo con el sultán Selim mediante el cuál el conservaría las plazas conquistadas y Venecia pagaría trescientos mil ducados anuales durante tres años. La liga quedaba disuelta
En 1573 don Juan conquistó Túnez que un año después cayó frente a la armada turca y fue a partir de este momento cuando Felipe II dejó de considerar el Mediterráneo como unas de sus zonas prioritarias

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